Haiku
Poema breve japonés del siglo XIX (formado por 17 sílabas divididas en tres versos de 5-7-5 sílabas). Estos versos sin rima suelen describir un instante, un momento irrepetible de la naturaleza o de la vida cotidiana. Sus principales exponentes fueron Matsuo Basho, Issa (Yataro Kobayashi), Ikkyu Sojun, Yosa Buson y Masaoka Tsunenori Shiki.
La filóloga y cuentista Ana Mª Pérez Cañamares describe las cualidades de su estructura:
"Un signo de la riqueza del fenómeno del haiku lo dan las paradojas que conviven dentro de él:
- El haiku se sirve de la palabra para ir más allá de la palabra.
- Utiliza el instante para alcanzar la eternidad; lo concreto para llegar al símbolo; la sensación para atraer lo espiritual.
- Narrando un acontecimiento nimio, da cuenta de la gran rueda de cambios y transformaciones. Se ocupa del cambio y la permanencia, de la semejanza y el contraste, aspirando a resolverlos en el Todo. Expresa lo casi inexpresable".
Esta capacidad de expresar tanto con tan poco (recordemos la paradoja menos es más) hace de la estructura del haiku un claro antecesor del movimiento de arte minimalista.
El contenido poético de los haikus clásicos no contenían paradoja, pero poetas contemporáneos como Mario Benedetti, Jorge Luis Borges y Tomiji Kubota han integrado aparentes contradicciones en sus poesías. Benedetti escribió en su libro:
"…el haiku es en sí mismo una unidad, un poema mínimo y no obstante completo. De ahí su visión instantánea, su condición de chispazo, a veces su toque de humor o de ironía. Bashoo dejó para la posteridad esta curiosa definición: "Haiku es simplemente lo que está sucediendo en este lugar, en este momento".
Encerrar en 17 sílabas (y además, con escisiones predeterminadas), una sensación, una duda, una opinión, un sentimiento, un paisaje, y hasta una breve anécdota, empezó siendo un juego. Pero de a poco uno va captando las nuevas posibilidades de la vieja estructura".
Haikus de Tomiji Kubota
En el espejo
estoy "yo".
Alguien está mirándome.
Dos lunas
en dos ventanas:
la tuya y la mía.
Haiku de Jorge Luis Borges
La vieja mano
sigue trazando versos
para el olvido.
Haikus de Mario Benedetti
Hay pocas cosas
tan ensordecedoras
como el silencio.
Se despidieron
y en el adiós ya estaba
la bienvenida.
las grandes urbes
no saben lo que saben
ni lo que ignoran
solo más solo
qué hojarasca de solos
prójimos léjimos
todo arrabal
tiene lujos de pobre
miserias ricas
cuando reuní
mis insomnios completos
quedé dormido
Benedetti, Mario Rincón de Haikus. Madrid: Visor, 1999; México: Alfaguara, 1999
Blyth, R. H. Haiku. Volume 1. Eastern Cultures.
Tokyo:
The Hokuseido Press
South San Fr
ancisco: Heian
International, 1981
Borges, Jorge Luis La Cifra, Buenos Aires, Emecé, 1981
Kubota, Tomiji Haiku. Buenos Aires: Impresos Centro, 1994
Pérez Cañamares, Ana Mª Una Pura Actualidad del Siempre: el Haiku. En: Revista de Haikus. Número 1. Valencia: Mayo 2002
|